¿A quién le importa lo que yo diga?

Es una lástima que ahora que comienzo a confiar en mi misma por una vez en la vida esté dejando de confiar y creer en absoluto en los demás. Hablando como hablaba ayer de expectaciones, con el tiempo he llegado a la conclusión de que la clave de todo es no esperar nada de nadie, así evita uno llevarse desilusiones. Quizá mi error todo este tiempo ha sido que siempre he esperado demasiado de los demás.
Audio: The Marvelettes - Please, Mr. Postman

2 Comments:
Me costó tiempo aprender que no se debe esperar nada de nadie y que no se debe buscar nada. Sólo hay que alegrarse de las cosas buenas cuando llegan.
Pues si tu das mucho es lógico que pidas o esperes más de la gente. Pero estas cosas no son así, y mejor es, como bien dices, no esperar mucho del mundo, y lo que que te dé, aceptarlo como una bendición.
Un beso enormemente grande.
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