Punk Rock City

Estira tu corazón hasta alcanzarme, espero un rayo de sol para esta tarde.Y cuando salga el sol y entre por mi ventana, escurriré mi corazón con ambas manos...Soy la hermana pequeña de tu corazón, mañana vendrás a tomar el sol en Punk Rock City, y cuando salga el sol y entre por mi ventana, me comprarás un bañador en Punk Rock City.

18.2.06

Ceguera



Todos hemos tenido muchos maestros y profesores a lo largo de nuestra vida. En la escuela, en el instituto, en la universidad... Quizas 60, o 70 o tal vez incluso hasta 80 profesores han pasado por delante de nosotros. Muchos nos han intentado enseñar conceptos, valores, nociones... Algunos nos han parecido buenos profesores, otros aceptables, y algunos otros nefastos. La mayoría de ellos pasaron por nuestras vidas desde el plano profesional. Muy pocos llegaron a nosotros desde un plano más humano. El profesor de la clase de hoy nos ha pedido recordar al profesor que más nos ha marcado en nuestra vida, aquel que fue "nuestro mejor profesor". Y es cierto que si te pones a pensar ves ese rostro, un único rostro, en tu mente y sabes que aquel fue el mejor, porque fue quien te enseñó a caminar por la vida. Como mucho puedes pensar en dos. En mi caso, he visto ese rostro muy claramente. Elena Martínez, mi profesora de filosofía de BUP, ha sido la mejor profesora que he tenido y una de las personas más humanas que he encontrado. Siendo tan pequeña como era, encerraba tanta sabiduría hasta el punto en que nunca me dejó de sorprender. Una mujer entregada a su causa, preocupada por la educación, por el mundo, por la figura de la mujer en la sociedad, por las causas sociales, y sobretodo una mujer sabia, inteligente, luchadora, valiente, cariñosa, risueña, comprensiva y soñadora. Ella fue quien me llevó a plantearme muchas de las grandes dudas y cuestiones de la existencia humana, quien me empujó a interesarme por la esencia que yace detrás de las cosas, por la razón de la existencia, por el esquema de nuestro mundo y la posición que ocupamos en él. Realmente se puede decir que fue una persona muy especial para mi, como especial fue nuestra relacion y la admiración que siempre sentí por ella. Muchas veces me pregunto que habrá sido de su vida, y es entonces cuando me vienen a la cabeza alguna de las frases o citas que solía apuntarme en los trabajos, en los libros y en mis cuadernos, justo como la que hoy acompaña a este texto con el que le quiero rendir un pequeño homenaje, allá donde quiera que esté.


¡Ojos que a la luz se abrieron
un día para, después,
ciegos tornar a la tierra,
hartos de mirar sin ver!
(Antonio Machado)



Audio: Vive la Fete - Assez