Punk Rock City

Estira tu corazón hasta alcanzarme, espero un rayo de sol para esta tarde.Y cuando salga el sol y entre por mi ventana, escurriré mi corazón con ambas manos...Soy la hermana pequeña de tu corazón, mañana vendrás a tomar el sol en Punk Rock City, y cuando salga el sol y entre por mi ventana, me comprarás un bañador en Punk Rock City.

7.4.06




A donde irá veloz y fatigada
La golondrina que de aquí se va
O si en el viento se hallará extraviada
Buscando abrigo y no lo encontrará.

Junto a mi lecho le formaré su nido
En donde pueda la estación pasar
Tambien yo estoy en la región perdido
Oh cielo santo y sin poder volar.




Angustia, nerviosismo y ansiedad. Calustrofobia y fatiga. Decaimiento y malestar. Y el estómago hecho un manojo de nervios. Mi corazón se acelera y se acelera hasta que el respirar se me hace imposible. La sensación de sentir que te ahogas es la sensación más horrible del mundo, y no se la deseo a nadie, no señor. Pero para el señor doctor todo esta bien. Para el señor doctor no tiene demasiada importancia. Unas pastillitas dulzonas como caramelos envenenados y la magia de la medicina lo pintará todo de rosa. Al fin y al cabo sólo soy un número más, un rostro más, un paciente más. Para los demás, todo está en mi cabeza. No deja de ser otra de mis muchas manias. Y mientras tanto el laberinto se retuerce y se estrecha un poco más. Es imposible encontrar la salida. Todos los pasos me llevan hacie el mismo final. Mientras tanto la marea sigue subiendo. Yo me voy ahogando poco a poco y nadie parece darse cuenta. Ayer me senti la persona más impotente del mundo al pensar que puede que este trastorno no tenga solución, al pensar que puede que me acompañe toda la vida. Y nadie parece entender lo que me horroriza la idea. Que yo soy la primera que disfruta con mi felicidad, pero esa ladrona llamada "ansiedad" me la está robando. ¿Qué se supone que es lo que debo hacer si ya lo he intentado todo y siempre acabo volviendo al mismo punto? ¿Qué puedo hacer si cuando creo que estoy llegando a la meta resulta que no es más que el punto de partida? Uno ya no sabe en que punto se pierde la cordura, en que punto se le escapan las cosas de las manos. ¿Qué es realidad, certeza y qué es pura hipocondría? Y mientras tanto las horas, los minutos y los segundos no cesan... Aquí estoy yo, plantada en la orilla sombria del río. Al otro lado todo lo que me importa, toda mi vida, toda mi gente tendiendome la mano. Pero soy yo la que tengo que cruzarlo, soy yo la que tengo que tener la fuerza y el valor de cruzarlo, y tengo miedo de hundirme en el intento. Sin embargo, no hay otra opción si deseo continuar mi camino, si deseo volver a la normalidad de mi vida. Estas dos semanas van a ser difíciles para mi, debo tomar un decisión que puede que cambie muchas cosas, pero si quiero superar esto de una vez por todas no me queda otra alternativa que enfrentarme a ello con todo el coraje y las fuerzas del mundo, aunque ultimamente me traicionen demasiado.