
Ayer fuimos a ver Wall-E y nos encantó. Es un robotito muy tierno y muy gracioso que se limita a realizar las tareas para las que le han programado hasta que un día, con la aparición de Eva, se da cuenta de que hay sentimientos más allá de latón y del metal. Nos reimos tanto como nos emocionamos al final. La verdad es que ni óscar ni yo pestañeamos durante toda la peli, porque además de ser muy entretenida y divertida, está muy bien hecha. Una vez más, Pixar se supera con una película de animación que hará las delicias por igual de toda la familia.
pd. y el corto que se incluye antes de la película, Presto, tampoco tiene desperdicio.

1 Comments:
vaya, tambien es mala pata que vuelva a tu delicioso blog, vea que que lo reactivaste otra vez, y que otra vez está parado.
Venga porfavor, cuantame cómo te va.
Un beso enorme
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