Hua yang nian hua


Con bastante frecuencia tengo la extraña tendencia a creerme la protagonista de tristes historias de amor. Viajo en el tiempo hasta 1962 y me traslado a Hong-Kong. Me imagino con el pelo recogido en espiral y sujeto gracias a una horquilla de plata con finas perlas, escondiendo un vestido vintage recto de cuello mao en blanco y negro tras una gabardina roja, calzando tacones negros. Me pierdo por las oscuras calles de la ciudad. Me desvanezco en la comunidad de Shangai. Me oculto en un pequeño escondite de paredes encoladas con un papel de estampado retro, rodeada de una decoración fundamentalmente kitsch, esperando un detalle que no llega, una caricia que no llega, una pequeña muestra de cariño y afecto que no llega, un delicado beso que no llega... Me envuelvo en la triste melodía de una melancólica pieza compuesta especialmente para la ocasión. Soy frágil y delicada. ¿Como es posible dejar marchitar tanta fragilidad y delicadeza? Pero no hay piedad para los abandonados, ni para los solitarios, ni para los no correspondidos; tampoco para los que sufren el mal del desengaño, el mal del desamor. Y como de costumbre, la realidad supera la ficción.
----------------elena

2 Comments:
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Piensa que es dificil encontrar a alguien que te merezca de verdad. Pero ese ser afortunado llegará y si te trata como te mereces seguirá viviendo......
Aunque va a ser dificil que te quiera más que nosotros, pero más le vale intentarlo.
Mil besos.
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